Probablemente te ha pasado, ¿cierto? eres un veinteañero, todavía estudiando o recién empezando a trabajar, sigues viviendo con tus papás, y sientes la necesidad de hacer algo más que quedarte en tu casa encerrado los fines de semana. Tu idea de libertad es vivir sólo, vivir cerca de todo, poder salir "a pata", salir a trotar en la tarde-noche, pasar a tomarse un happy hour con los amigos, y quizás quedarse haciendo algo más en la noche. Algún día (piensas) podré tener esa libertad. Piensas ¿en qué estaban pensando mis papás con venirse a vivir acá? estaban pensando en ti. Que vivieras cerca del parque, de áreas verdes, donde pudieras salir a jugar a la calle y no te pasara nada, en donde tuvieran un patio para que pudieras tener ese perrito que murió hace poco con más de 18 años, donde pudieras invitar a tus amigos, donde se pudiera hacer un asado el fin de semana y reunir a toda la familia para que vieran lo grande que estabas.
Y ahora que ya estas grande lo único que quieres es irte.