Escucho una confesión en el aire. Una que no quería escuchar, escucho a un niño llorando, que me mira sin parar. Me detengo, pero sigue llorando.
Sé que debajo de todas esas historias, hay una verdad que me llama, que me dice que siga adelante, que no mire atrás, que las cosas ya pasaron, el momento es ahora y ya. Pero los días pasan, una nueva primavera se va, y yo sigo aquí, en el mismo lugar, a la misma hora, en el mismo canal, esperando una llamada, con alguna oferta que rechazar, espero que ese niño deje de llorar.
Son tantas cosas, tantas emociones, pero aún no lo se, el tiempo se ha muerto, yo sigo aquí, aún respiro, camino, me muevo, y pienso, me limito a recordar lo necesario para seguir adelante. Recuerdo ¿qué aprendí? nada. ¿Qué aprendí? no se, no me acuerdo. Pero di algo, una opinión cualquier cosa vale. No me importa, no se. ¿Tienes opinión? no se ¿qué quieres? ¿Qué buscas? no se no se no se déjame.
Sigo adelante, el niño no deja de llorar. No me importa.
miércoles, 28 de octubre de 2009
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noche tuvo un sueño
ResponderEliminarel niño lloraba
era moreno
estaba descalzo
y su mamá habia muerto
la razon
no la conoci
pero el niño lloraba
entonces te llamaba
rechasaste todos mis pedidos
y eliminaste todos tus cuadros
que habia colgado en tu nombre
hoy no sufro
desperte un tanto abatido
entre tanto llanto pueril
y llamada no contestada
no me di cuenta
que el presente se me esfumaba
alejandome de tu vientre y desvaneciendo
tu ultima mirada